Archivo - Varios billetes en una mesa, a 9 de enero de 2024, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
El 92% de los europeos considera que debe garantizarse la posibilidad de realizar pagos en efectivo, aunque solamente un 23% lo utiliza como medio de pago principal, según se desprende de un barómetro sobre la necesidad de preservar el dinero en efectivo elaborado por Denaria Europe junto con GAD3.
"Los ciudadanos deben ser libres de decidir cómo gestionan su dinero y cómo pagan. Las condiciones de acceso y uso del dinero deben fijarlas los responsables políticos elegidos y las autoridades públicas, no decidirlas discretamente los bancos o los actores privados", ha afirmado el presidente de Denaria Europe, Bjorn Eriksson.
Por países, el apoyo oscila entre el 87% de Francia y el 97% de España y Portugal. La opinión de preservar el efectivo como medio de pago es prácticamente similar entre jóvenes de 18 a 29 años (92%) como entre mayores de 65 (91%).
La renta también influye: el efectivo es el principal medio de pago para el 33% de los hogares con ingresos mensuales inferiores a 1.200 euros, frente al 16% de los que superan los 3.500 euros.
Además, el 82% cree que es el medio que mejor funciona ante caídas de Internet o fallos tecnológicos; el 70%, el más seguro frente al fraude o los ciberataques; el 69%, el más fácil para las personas mayores o vulnerables; y el 68%, el más accesible para toda la población.
Tres de cada cuatro europeos (74%) creen que una institución pública debe ser la principal responsable de garantizar que el efectivo pueda usarse y obtenerse siempre: el Estado o el Gobierno (44%), el banco central (17%) o la Unión Europea (13%). Solo el 6% atribuye este papel a la banca privada y el 8% lo dejaría en manos del mercado.
Por otro lado, el 68% de los europeos sufrió al menos una incidencia al pagar en los últimos 12 meses. Las más frecuentes fueron no poder retirar dinero porque el cajero estaba fuera de servicio o vacío (28%), tener dificultades para encontrar un cajero (23%), tener que pagar una comisión por retirar o usar efectivo (19%) y no poder pagar en efectivo porque el establecimiento no lo aceptaba (18%).
Según cálculos de Denaria Europe, unos 24 millones de personas en la zona euro vive a más de cinco kilómetros de un punto de acceso al efectivo. De esa cifra, cinco millones viven a más de 10 kilómetros.