Archivo - La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán. - JAVIERVALEIRO/AEB - Archivo
MADRID 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha adelantado este viernes que incorporar la competitividad entre los objetivos del Banco Central Europeo (BCE), racionalizar el marco de capital, simplificar el sistema y proceso normativo e integrar los mercados financieros en Europa permitirá liberar al sector bancario comunitario más de dos billones de euros, de los que 250.000 millones corresponderían a España.
En este sentido, Kindelán ha argumentado que, tal y como atestigua el informe elaborado por la AEB, la CECA y UNACC junto con la consultora EY, el impacto en el Producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona sería del 2,7%.
En cuanto a los pasos a adoptar para alcanzar la cifra, la directiva ha defendido que el primero pasa por incorporar la competitividad de forma "explicita" entre los objetivos del regulador y supervisor. Así, la representante de la patronal bancaria ha precisado que la estabilidad financiera ya está garantizada con niveles históricamente altos de capital, rentabilidad y resiliencia, por lo que ha llamado a "dar un paso más".
"La estabilidad sin crecimiento no nos permitirá hacer frente a los retos que tenemos por delante. No se trata de elegir entre estabilidad y competitividad, se trata de combinar y ampliar ambos objetivos", ha aseverado la dirigente.
Para la máxima responsable de la AEB, la segunda de las cuestiones radica en la racionalización del marco de capital, ya que "a lo largo de los años se han ido acumulando requerimientos que, en muchos casos, se solapan".
De este modo, ha subrayado que existe margen para eliminar duplicidades y aumentar la previsibilidad de los requerimientos, al tiempo que ha clamado por un mecanismo permanente de coordinación de reguladores y supervisores que permita una visión "integral y clara".
En esta línea, Kindelán ha exhortado a simplificar y mejorar el proceso normativo con más reglamentos y menos directivas para evitar que la transposición genere mayor fragmentación.
"Tenemos un sistema fragmentado, con múltiples autoridades y capas de supervisión que no siempre están alineadas: 22 organismos reguladores y supervisores para una entidad que opere en un solo país europeo, más de 1.700 normas y unas 90.000 páginas de regulación. En la práctica, esto implica además 8.000 requerimientos de información, unas 430 reuniones supervisoras al año por entidad", ha apuntado la presidenta.
CULMINAR LA INTEGRACIÓN DE LOS MERCADOS DE CAPITALES
Por último, Kindelán ha defendido avanzar en la integración de los mercados de capitales y ha instado a los políticos de distinto signo a ponerse de acuerdo: "Me dicen que hay dificultades políticas, pero este es el momento de abordar las decisiones más ambiciosas. Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?".
En este contexto, la directiva ha reivindicado que el ahorro europeo debe encontrar "oportunidades en Europa", lo que exige ambición inversora por el lado de la demanda, productos accesibles, incentivos fiscales y cultura financiera. Al mismo tiempo, Kindelán ha advertido de que sin esta integración, Europa "no aprovechará las economías de escala ni movilizará el ahorro de forma eficiente entre países".
La representante del sector bancario nacional ha alertado de que no hay "mucho tiempo que perder". Bajo esta premisa, ha justificado que se cuenta con diagnósticos, análisis y amplios consensos, por lo que ha subrayado que el momento de actuar es "ahora", especialmente en un contexto internacional en el que otras jurisdicciones ya llevan ventaja.
"A estas alturas, ya no basta con analizar. Estamos sobrediagnosticados, y hay que decidir. Decidir si queremos un marco que, además de seguro, sea competitivo. Decidir si queremos liberar capacidad de financiación para la economía. Decidir si queremos aprovechar todo el potencial del mercado único", ha concluido Kindelán.