Archivo - La nueva subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo gobernador del Banco de España, en el Banco de España, a 24 de septiembre de 2024, en Madrid (España). - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo
MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
La subgobernadora de Banco de España, Soledad Núñez, ha indicado este miércoles que el organismo no vislumbra efectos de segunda ronda en la renovada crisis energética, tras la que ya sucedió entre 2021 y 2022.
"Tanto el conflicto en Oriente Próximo como la guerra en Ucrania han presionado adicionalmente al alza la senda de los precios energéticos, lo que probablemente provocará que la inflación general se mantenga claramente por encima del objetivo en los próximos trimestres", ha afirmado la subgobernadora en un acto organizado por 'Forbes'.
En todo caso, ha destacado que aunque se ve que hay efectos indirectos de estos precios de la energía, "la buena noticia es que no se observan signos de efectos de segunda ronda".
Núñez ha recordado que los mercados energéticos se siguen caracterizando por una gran volatilidad e incertidumbre. Además, ha recordado que el alza de los precios coincide con un momento en que los inventarios de gas y petróleo están en niveles mínimos.
En su repaso de la situación de estabilidad financiera, la subgobernadora ha apuntado que los hogares mantienen niveles de endeudamiento y de carga por intereses reducidos a nivel histórico. Pese a esto, la situación de la vivienda supone una carga.
DÉFICIT DE VIVIENDAS PODRÍA SUPERAR EL MILLÓN ENTRE 2021 Y 2028
Núñez ha advertido de que la escasez de oferta en el mercado inmobiliario español ha generado un déficit acumulado estimado de 755.000 viviendas desde 2021, cifra que, según ha afirmado, podría incrementarse en otras 300.000 unidades entre los años 2026 y 2028.
La subgobernadora ha indicado que los precios reales de la vivienda se han acelerado desde 2024 hasta niveles comparables a los de 2005. No obstante, ha descartado que se esté ante la misma configuración de riesgos que precedió a la crisis financiera global de 2008, dado que los criterios de concesión de hipotecas se mantienen en parámetros prudentes.
"El problema de la vivienda es un problema económico, es un problema social grave, pero no está suponiendo un problema hoy por hoy para el sistema financiero", ha reconocido, apuntando a que los criterios de concesión de hipotecas siguen siendo prudentes.
En su análisis del mercado residencial, la subgobernadora ha puesto de relieve el creciente esfuerzo que exige el acceso a la vivienda a jóvenes y nuevos residentes.
Como dato explicativo, ha señalado que desde 1980 la renta real disponible de los hogares en España se ha multiplicado por 1,8 (frente al 1,6 en la Unión Monetaria Europea), mientras que los precios reales de la vivienda se han multiplicado por 3,5 (frente al 1,8 registrado en la UEM).
Ante esta evolución, ha pedido mantener la vigilancia, aplicar políticas de oferta eficaces y sostener estándares crediticios responsables.
Pese a la fortaleza del sector bancario tanto en solvencia como en rentabilidad, Núñez ha recordado a los bancos que la gestión del riesgo geopolítico "debe ocupar un lugar central en las agendas", porque "sus implicaciones pueden transmitirse con rapidez a través de múltiples canales".