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MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Banco de España ha planteado reducir a dos los 'colchones' de capital exigidos a la banca europea por parte de los organismos regulatorios para impulsar la competitividad del sistema y la capacidad del sector de apoyar de manera eficaz el crecimiento económico del 'Viejo Continente'.
En este sentido, la entidad encabezada por José Luís Escrivá propone en su 'Informe Anual de 2025' establecer un diseño "más simple", apoyado en una estructura de requerimientos de capital en dos niveles.
El primero consiste en un único 'colchón' de capital microprudencial que integre los principales requisitos existentes, lo que, según el regulador, aumentaría "la transparencia y la predictibilidad de su calibración".
De su lado, el segundo es un 'colchón' macroprudencial, resultante de la fusión del 'colchón' de capital contracíclico --que obliga a los bancos a acumular más capital en épocas de expansión del crédito para poder liberarlo en fases de crisis y evitar un crecimiento excesivo del riesgo-- y el 'colchón' sistémico --que exige capital adicional a entidades cuyo tamaño puede generar un riesgo para la estabilidad del conjunto del sistema financiero en caso de dificultades--.
Además, la autoridad monetaria nacional reconoce que existe "un margen notable" en el marco de resolución, por lo que se muestra a favor de racionalizar el diseño de los actuales requerimientos, aunque, eso sí, siempre "preservando sus fundamentos".
Así, el supervisor sugiere que la actual estructura de requisitos podría simplificarse y sustituirse por un único requerimiento basado en una proporción del activo de la entidad en forma de capital y deuda subordinada, es decir, un porcentaje del tamaño total del banco (sus activos) que debería cubrirse con dinero propio y con deuda especial que puede absorber pérdidas en caso de problemas.
Sin embargo, la entidad plantea una segunda alternativa basada en avanzar hacia la aplicación generalizada del modelo que actualmente se utiliza para las entidades de importancia sistémica global.
Entre los motivos por los que se plantean las mejoras, el Banco de España argumenta que, pese a que las profundas reformas regulatorias y supervisoras emprendidas tras la gran crisis financiera global han contribuido al desarrollo de un sistema bancario europeo "notablemente más sólido y resiliente", la acumulación progresiva de normas, procedimientos y estructuras institucionales ha dado lugar a "un marco cada vez más complejo", que lastra la competitividad del sistema.
Es por ello que el regulador apoya ahora un proceso de revisión y evaluación supervisora que evolucione desde un enfoque excesivamente centrado en los requisitos de capital hacia una aproximación más orientada al riesgo.
De este modo, espera que este planteamiento incorpore de forma "más sistemática" elementos cualitativos --como la calidad del consejo, la ciberseguridad o el gobierno corporativo-- y que mejore la capacidad del marco para abordar riesgos emergentes --como pueden ser los climáticos, la inteligencia artificial (IA), las tensiones geopolíticas o los ciberataques--.
REDUCIR LA COMPLEJIDAD DE LA NORMATIVA BANCARIA
Por otro lado, el organismo aduce que hay espacio para reducir la complejidad de la normativa bancaria, que, tal y como atestigua, se ha visto incrementada por la proliferación de normas delegadas. La situación se debe, en parte, a las dificultades para alcanzar acuerdos en las normas principales (nivel 1), lo que ha llevado a trasladar numerosos detalles a normas técnicas y guías (niveles 2 y 3).
"Esta situación puede generar una carga significativa para entidades y autoridades, sin que suponga mejoras proporcionales en la calidad normativa ni en la eficacia supervisora", precisa la autoridad monetaria.
En este escenario, el Banco de España defiende racionalizar estos mandatos mediante su despriorización, simplificación o eliminación en el ámbito prudencial, así como optimizar algunos procesos del marco de resolución bancaria.
Al mismo tiempo, apoya impulsar mejoras estructurales como el proyecto europeo EBA Pillar 3 Data Hub --un repositorio único europeo planteado por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés)--, y la revisión del marco regulatorio comunitario (Single Rulebook), con el objetivo de avanzar hacia un sistema normativo más "coherente y eficiente".
ELIMINAR LA MITAD DE LOS DATOS FINANCIEROS EXIGIDOS A NIVEL NACIONAL
Asimismo, el Banco de España asevera que ha llevado a cabo una revisión exhaustiva de las peticiones de información al sector bancario a partir de un análisis coste-beneficio de la utilidad de las mismas y las posibles duplicidades, aunque recuerda que la mayor parte del 'reporting' bancario no depende de sus decisiones, ya que dos tercios de la información demanda viene definida por criterios comunes a nivel europeo.
Entre los resultados del proceso, el organismo calcula que, mediante la publicación de la Circular 1/2025 y de una nueva circular prevista para mediados de 2026, se logrará eliminar aproximadamente "la mitad de los datos financieros requeridos a escala nacional".
Al mismo tiempo, el banco central avanza que con el objetivo de dar continuidad a este esfuerzo, se han reforzado los mecanismos de gobernanza aplicables a futuras solicitudes de información.
PROPORCIONALIDAD PARA ENTIDADES PEQUEÑAS Y NO COMPLEJAS
Por último, el Banco de España reivindica que dado el menor tamaño, complejidad y perfil de riesgo de las entidades pequeñas y no complejas, la aplicación uniforme de obligaciones regulatorias y supervisoras genera "cargas innecesarias sin aportar beneficios adicionales a la estabilidad del sistema".
En consecuencia, el organismo respalda un enfoque que adapte las obligaciones a la realidad operativa de estas entidades y permita simplificar determinadas exigencias en materia de capital, liquidez y procedimientos de supervisión, aunque, eso sí, manteniendo la sensibilidad al riesgo.
"El desarrollo de estas posiciones técnicas permitirá reforzar la capacidad del sistema financiero para contribuir a la competitividad europea, sin menoscabar los niveles de solidez y resiliencia ya alcanzados", concluye la autoridad monetaria nacional.