Publicado 20/02/2026 15:06

La CNMV defiende que el Euríbor mantiene su utilidad económica, pero que precisa de mejoras

Archivo - Exterior de la sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a 20 de noviembre de 2025, en Madrid (España).
Archivo - Exterior de la sede de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a 20 de noviembre de 2025, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado este viernes un estudio que aborda la evolución del Euríbor, un índice que mantiene su "utilidad económica diferenciada", pero que a la vez precisa de una serie de mejoras y actualizaciones para garantizar su continuidad futura adaptada al entorno cambiante.

El estudio, cuyo título es 'Tres décadas del Euríbor: viabilidad y perspectivas de evolución', ha sido elaborado por la responsable del área de Índices de Referencia de la CNMV, María José Gómez Yubero; el director del departamento legal de mercados globales de BBVA, Ignacio Ollero García-Agulló; y el exmiembro del área de la CNMV de índices de referencia, Miguel Palomero Aguilar.

El trabajo analiza si la decisión adoptada en Europa de preservar el Euríbor, frente a la desaparición del Líbor de otras jurisdicciones, fue "acertada" y si, más allá de su continuidad formal, el Euríbor sigue siendo necesario y sostenible como índice de referencia prospectivo en el sistema financiero europeo.

La primera conclusión del estudio es que el camino diverso tomado por Europa de mantener el Euríbor, respecto al ámbito anglosajón, fue una decisión "sensata, necesaria, racional y justificada", dada las características de sistema financiero europeo.

"A diferencia de otras jurisdicciones, la zona euro presenta una elevada dependencia de tipos de interés a plazo en contratos de crédito minorista y corporativo, especialmente en el mercado hipotecario, donde la certidumbre 'ex ante' sobre el tipo aplicable constituye un elemento esencial por las propias exigencias de la normativa aplicable", comentan los autores.

En este contexto, la desaparición abrupta del Euríbor habría generado una "disrupción contractual de gran magnitud", con riesgos jurídicos, económicos y sociales "significativos".

Como segunda conclusión, el trabajo afirma que el Euríbor sigue cumpliendo funciones económicas que no pueden ser plenamente sustituidas por los tipos libres de riesgo, "incluso tras la consolidación del euroSTR y de las tasas compuestas basadas en él".

Al respecto, explica que su carácter prospectivo y la incorporación de un componente de riesgo de crédito bancario continúan siendo relevantes para determinados usos, tanto en la fijación de precios del crédito como en la gestión del riesgo de tipo de interés por parte de las entidades.

Además, el Euríbor reformado no tendría las vulnerabilidades asociadas a los denominados 'credit-sensitive rates' desarrollados en otras jurisdicciones, al apoyarse en un mercado subyacente más amplio y en un marco regulatorio y de supervisión "mucho más exigente".

Por otro lado, el estudio explica que la preservación de este índice, muy usado en España como referencia en el mercado hipotecario, ha sido posible gracias a un proceso de reformas metodológicas, regulatorias y de gobernanza, que ha transformado sustancialmente su diseño original.

Sin embargo, el análisis pone de relieve que persisten retos estructurales que no han sido "completamente resultados" y que están relacionados con la eficiencia y viabilidad operativa del indicador, más que con su solidez. Entre ellos, los autores destacan la dependencia de un mercado monetario no garantizado "que no siempre genera suficientes transacciones", el reducido tamaño del panel de entidades contribuidoras, la concentración de costes operativos y de cumplimiento en los panelistas y el problema del 'free riding'.

"Estas limitaciones no cuestionan la representatividad ni la credibilidad del Euríbor, pero sí justifican la necesidad de seguir explorando mejoras que permitan reducir cargas, aumentar la eficiencia y reforzar su permanencia a largo plazo", agregan.

En conjunto, el trabajo defiende que el Euríbor sigue siendo necesario en el ecosistema financiero europeo, pero que su continuidad futura "no puede darse por garantizada de forma automática". Los autores creen que esta continuidad dependerá de la capacidad del marco institucional y regulatorio para seguir adaptándolo a un entorno caracterizado por mercados monetarios "más reducidos, mayores exigencias regulatorias y una creciente presión por la eficiencia y la simplificación".

Insisten, no obstante, en que el enfoque europeo de convivencia entre un Euríbor reformado y un conjunto de referencias basadas en el euroSTR es una solución "equilibrada" que "combina estabilidad, utilidad económica y robustez regulatoria".

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