Publicado 03/03/2026 17:03

DBRS señala que los grandes bancos globales no tienen exposiciones significativas directas a Irán

Bombardeos sobre Teherán (Irán), a 28 de febrero de 2026.
Bombardeos sobre Teherán (Irán), a 28 de febrero de 2026. - Tasnim News Agency/ZUMA Press Wi / DPA

MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Morningstar DBRS ha señalado que los grandes bancos globales no poseen exposiciones significativas directas a Irán, por lo que cree que, por el momento, el impacto del conflicto iniciado este pasado fin de semana en el país persa sobre las calificaciones crediticias es moderado.

Explica, en un análisis que aborda el efecto de este nuevo conflicto sobre los grandes bancos y gestores de activos, que Irán ha estado sujeto en los últimos años a importantes sanciones que han paralizado su economía, por lo que los bancos no tienen exposiciones directas allí.

Estas exposiciones aumentan al considerar todo Oriente Medio, pero aun así "siguen siendo pequeñas o irrelevantes" en los balances y en la generación de ingresos. "No anticipamos presiones crediticias a corto plazo sobre nuestras calificaciones de bancos globales, a pesar de que algunos de ellos tienen pequeñas operaciones en centros urbanos clave de la región", agrega.

En caso de que el conflicto de EEUU e Israel contra Irán se intensifique o se mantiene más tiempo del previsto, la agencia de rating cree que un mayor nivel de provisiones por pérdidas crediticias y una ralentización del crecimiento económico mundial sí podría debilitar eventualmente los fundamentos crediticios.

En cuanto a los gestores de activos, el análisis tampoco ve probable que las distorsiones que está registrando actualmente el mercado tengan un impacto significativo en los perfiles crediticios subyacentes, aunque no descarta que las firmas más pequeñas puedan ser más vulnerables a estos 'shocks'.

"Oriente Medio representa una plataforma de crecimiento para algunos gestores que cubrimos, pero las exposiciones son modestas y, por lo tanto, es improbable que cualquier interrupción en las iniciativas estratégicas de crecimiento en la región sea significativa", añade la agencia.

EFECTOS INDIRECTOS

La agencia también resalta posibles consecuencias indirectas del conflicto, como el aumento sostenido del precio del petróleo, efectos negativos sobre ciertos sectores claves, como el transporte marítimo, a los que sí tengan mayor exposición los bancos y gestores, o un incluso un ataque terrorista en un país occidental que pueda mermar la confianza de inversores y consumidores. Además, afirma que Irán podría intensificar sus ciberataques contra empresas occidentales, incluyendo los bancos.

"La economía mundial ya enfrenta una gran incertidumbre relacionada con los cambios sobre los aranceles, lo que probablemente retrase las decisiones de inversión. Un conflicto prolongado o ampliado en Oriente Medio solo agravaría esta situación y probablemente afectaría negativamente al crecimiento económico mundial", expone DBRS Morningstar.

Asimismo, cree que un alza sostenido del precio del petróleo podría exacerbar la inflación, lo que podría retrasar nuevos recortes de tipos por parte de los principales bancos centrales. Reconocen que unos tipos más altos generalmente ayudan a sostener el margen neto de intereses, pero que una mayor inflación afectaría "aún más" a unos consumidores que ya han estado lidiando en los últimos años con un aumento del coste de la vida.

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