Termómetro por encima de 45 grados en Bilbao - EUROPA PRESS
MADRID 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés) analizará la exposición de las entidades financieras a los riesgos relacionados con el calor, dado que se siguen batiendo récords de temperatura en el Viejo Continente, para lo que está desarrollando formas de medir el impacto financiero del calor extremo, según ha indicado a 'Bloomberg' un portavoz de la autoridad con sede en París.
Este proceso podría desembocar en la inclusión del calor como una categoría independiente en las pruebas de estrés rutinarias que evalúan la capacidad de los bancos para soportar pérdidas, ha añadido.
La medida es el último paso dado por los reguladores en Europa, el continente que se calienta más rápidamente en el mundo, para abordar los riesgos percibidos para el sector bancario derivados del calentamiento global.
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, los fenómenos climáticos extremos causaron daños por valor de más de 200.000 millones de euros entre 2021 y 2024.
De tal modo, la EBA intentará evaluar la exposición de las carteras de préstamos de los bancos a dichas pérdidas, que suelen ser más difíciles de cuantificar que las causadas por inundaciones e incendios forestales.
RIESGO DE INUNDACIONES
No obstante, por el momento, la próxima prueba de estrés que medirá la resiliencia de los bancos europeos se centrará en el riesgo de inundaciones, cuyos costes anuales relacionados superaron los 31.000 millones de euros en 2024 para la UE, en comparación con un promedio de 8.600 millones de euros entre 1980 y 2024.
El proceso, que se extenderá hasta 2027, estará a cargo de la EBA, junto con el Banco Central Europeo (BCE) y los supervisores nacionales, y analizará los riesgos durante un período de tres años.
A diferencia de las pruebas de estrés anteriores, los bancos se enfrentarán por primera vez a escenarios diseñados para medir su vulnerabilidad a los riesgos asociados con la transición a una economía baja en carbono, así como a los riesgos físicos derivados del cambio climático.