Publicado 22/05/2026 17:29

Ebury sitúa al euro entre las monedas "perdedoras" por la guerra en Oriente Próximo

Archivo - Euros.
Archivo - Euros. - picture alliance / Uli Deck/dpa - Archivo

MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -

Ebury sitúa al euro entre las divisas "perdedoras" por el conflicto en Oriente Próximo dada la elevada dependencia energética de Europa y el impacto que el encarecimiento del petróleo tiene sobre el crecimiento económico de la eurozona, según ha argumentado la 'fintech' controlada por el Banco Santander.

En cifras, desde que comenzara la contienda entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro, la divisa comunitaria se ha depreciado un 1,8% frente al dólar, al pasar de intercambiarse por 1,814 'billetes verdes' en la jornada previa al inicio de la ofensiva estadounidense-israelí sobre Teherán, a hacerlo por 1,1597 dólares, según los datos recopilados por Europa Press.

En este contexto, el último análisis sobre mercados y divisas de Ebury reconoce que el euro ha perdido terreno frente a la mayoría de grandes divisas en las últimas semanas debido a la combinación de crisis energética, debilidad de los indicadores de actividad y aumento de la inflación importada.

En concreto, la compañía subraya que Europa afronta una situación "especialmente delicada" por su condición de importador neto de energía y por sus bajos niveles de reservas de gas natural licuado (GNL).

Además, desde la firma atestiguan que, a ello, se suma el impacto del encarecimiento de los costes de transporte, seguros, fertilizantes y materias primas derivado de las restricciones en el estrecho de Ormuz --ruta marítima bloqueada por la que circula el 20% del petróleo mundial--.

Entre las consecuencias a corto plazo, el informe resalta que la prolongación de la guerra en Irán supone un "riesgo bajista adicional" para el euro. No obstante, los autores del estudio --Enrique Díaz-Álvarez, economista jefe de Ebury; y Matthew Ryan, responsable de Estrategia de Mercados-- consideran que el endurecimiento monetario del Banco Central Europeo (BCE) podría limitar parte de las caídas de la moneda del bloque.

En este sentido, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte del BCE después de que Christine Lagarde reconociera recientemente que junio será el "momento adecuado" para reevaluar la política monetaria de la eurozona.

Asimismo, Ebury identifica a las divisas asiáticas entre las más vulnerables al conflicto, ya que entre el 80% y el 90% del petróleo consumido en Asia transita por el estrecho de Ormuz, lo que deja particularmente expuestas a monedas como el won surcoreano (KRW), la rupia india (INR), el bath tailandés (THB) o el ringgit malasio (MYR).

También las economías de Europa Central y del Este, apuntan en el informe, parecen especialmente sensibles a un nuevo 'shock' energético dada su elevada dependencia del euro y de las importaciones energéticas.

EL DÓLAR Y EL YEN, ENTRE LAS BENEFICIADAS

Por el contrario, Díaz-Álvarez y Ryan argumentan que los grandes beneficiados en el actual contexto continúan siendo el dólar estadounidense; las monedas refugio tradicionales, y las divisas de países exportadores de petróleo.

En particular, explican que el dólar mantiene su fortaleza gracias a su papel como principal activo refugio global y al hecho de que EEUU es exportador neto de energía, lo que reduce su exposición al 'shock' petrolero.

De igual modo, la divisa norteamericana se sustenta gracias a la resistencia de la economía del país y su fuerte mercado laboral, tal y como justifican los expertos de Ebury.

Igualmente, Ebury también señala al franco suizo y, en menor medida, al yen japonés como activos tradicionalmente defensivos que podrían seguir atrayendo flujos en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica.

Sin embargo, hace especial hincapíe en monedas de países exportadores de crudo como el yuan chino (CNY), el dólar canadiense (CAD), la corona noruega (NOK), el dólar australiano (AUD), el peso colombiano (COP) o el real brasileño (BRL), que podrían verse favorecidas por la mejora de sus balanzas exteriores, ingresos fiscales y reservas de divisas.

A pesar de todo, desde la fintech ambos analistas adelantan que el dólar podría iniciar una "senda de depreciación gradual" una vez se estabilice el conflicto y desaparezca parte de la actual prima geopolítica.

En relación con este aspecto, aseveran que los diferenciales de tipos entre la Reserva Federal y el BCE tenderán a estrecharse y que factores estructurales como el elevado endeudamiento estadounidense o las dudas sobre la autonomía futura de la Fed podrían ejercer presión bajista sobre el billete verde a medio plazo.

IMPACTO EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

En términos macroeconómicos, Ebury prevé que el impacto sobre el crecimiento mundial será moderado siempre que el conflicto no vuelva a intensificarse.

Por el momento, la compañía descarta un escenario de recesión global, aunque advierte de que la inflación permanecerá elevada durante más tiempo debido al encarecimiento energético y a los posibles efectos inflacionarios de segunda ronda, especialmente sobre salarios y costes logísticos.

"El desenlace del conflicto y el ritmo de reapertura de Ormuz serán determinantes para la evolución de los mercados de divisas durante los próximos trimestres", zanjan los expertos de Ebury.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado