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MADRID 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
Edmond de Rothschild AM prioriza la inversión en las compañías europeas de baja capitalización ('small caps') europeas por su posición estratégica dentro de las cadenas de valor industriales y opta por la deuda corporativa de cara al segundo semestre del 2026.
La gestora apunta en sus perspectivas de inversión para la segunda mitad del ejercicio que Europa se está beneficiando de "una nueva ola de inversión" impulsada por cuatro grandes superciclos estructurales, como son la inteligencia artificial (IA), la electrificación, las infraestructuras y la defensa.
En este escenario marcado por mayores beneficios de empresas cuya actividad depende en menor medida del ciclo económico tradicional, "este contexto resulta especialmente favorable para las small y midcaps que suelen contar con una menor cobertura por parte de los analistas y ocupan posiciones estratégicas dentro de las cadenas de valor industriales".
Al otro lado del Atlántico, la gestora no descarta que la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés) suba los tipos de interés una o dos veces "antes de marzo de 2027" debido a que la inflación "previsiblemente" se mantendrá por encima del objetivo del 2% tanto al cierre de este año como del siguiente.
Teniendo en cuenta este factor, Edmond de Rothschild AM mantiene una posición neutral en los bonos estadounidenses y una visión favorable sobre la deuda corporativa, "siempre que el riesgo de recesión no aumente de forma significativa".
ESTANFLACIÓN SELECTIVA
En su estrategia de inversión para la segunda mitad del ejercicio, Edmond de Rothschild AM expone que en la actualidad el principal riesgo ya no es una recesión generalizada, sino "la aparición de episodios de estanflación selectiva que afecten a determinados sectores y regiones".
Algunas regiones, como la eurozona, China y en menor medida Reino Unido muestran rasgos característicos de este entorno "como consecuencia de una sucesión de perturbaciones por el lado de la oferta", frente a un crecimiento cercano al 3% de Estados Unidos respaldado por la demanda privada y el ciclo inversor asociado al desarrollo de la IA.
No obstante, la gestora señala que la solidez del consumo "depende en gran medida de los hogares de mayor renta", siendo el 10% con mayor patrimonio responsable de cerca de la mitad del gasto total.
"Como consecuencia, el consumo podría verse afectado ante una corrección significativa de los mercados financieros, con el consiguiente impacto sobre la demanda agregada", especifica.
CONCENTRACIÓN DE RECURSOS
La firma ha recalcado que la denominada 'chipflación', la presión inflacionista derivada de la escasez y el encarecimiento de los semiconductores, está contribuyendo a elevar los costes y los precios en diversos sectores de la economía estadounidense.
Parte de esta escasez se debe a que los recursos estratégicos "cada vez están más concentrados en un número reducido de actores y regiones". Como ejemplo, la gestora cita el caso de TSMC, la compañía que fabrica más del 90% de los chips más avanzados del mundo, mientras que China representa cerca del 70% de la producción mundial de tierras raras.
Asimismo, la gestora señala la escasez de infraestructura eléctrica en un momento en el que los centros de datos "están impulsando de forma significativa la demanda de electricidad".