Archivo - Imagen de recurso de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA). - ESMA - Archivo
MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -
La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA, por sus siglas en inglés) ha identificado "algunas limitaciones" en los mecanismos y procedimientos implantados por las entidades para integrar las preferencias de sostenibilidad en la evaluación de idoneidad.
Entre ellos, el supervisor europeo destaca "la dificultad para atender las preferencias de los clientes debido a una oferta limitada de productos para determinadas categorías de sostenibilidad, un nivel reducido de granularidad en los cuestionarios o el uso de umbrales mínimos de inversión sostenible bajos".
Ante estas circunstancias, el supervisor europeo recomienda que las entidades ofrezcan a los clientes de forma proactivo los productos que mejor se aproximen a sus preferencias expresadas, "siempre que se garantice que el proceso de asesoramiento sigue siendo claro, justo y no engañoso", y agrega que una comunicación transparente sobre esta cuestión "puede facilitar su toma de decisiones de inversión" a la espera de futuras aclaraciones legislativas.
Es una de las conclusiones constatadas por la ESMA e incluida en una declaración con los resultados de la actuación de supervisión conjunta (CSA, por sus siglas en inglés), realizada entre 2024 y 2025 y que contó con la participación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sobre el cumplimiento de las obligaciones de integración de las preferencias de sostenibilidad en la evaluación de idoneidad y de integración de los factores de sostenibilidad en el gobierno de productos.
Por otra parte, la ESMA ha observado que algunas entidades no han implementado suficientes medidas para asegurar que los registros sean completos y adecuadamente detallados, en particular sobre la adaptación de las preferencias de sostenibilidad y las razones para ello.
En la declaración también se ha instado a las entidades a continuar la revisión de la consistencia en los procesos de categorización de los productos en medida que la disponibilidad y la calidad de los datos ESG continúen evolucionando y a perfeccionar la forma en la que se definen los objetivos de sostenibilidad de los productos.
Con todo, la ESMA ha indicado que las entidades, en general, "entidades han seguido avanzando en la integración de los requisitos de sostenibilidad de MiFID II [Markets in Financial Instruments Directive II] en sus procesos de idoneidad y de gobernanza de productos", si bien ha confirmado que las prácticas "siguen siendo desiguales" entre compañías y jurisdicciones.
Asimismo, el supervisor europeo ha invitado a las autoridades nacionales a adoptar un "enfoque supervisor proporcionado" en un contexto marcado por la revisión del reglamento europeo de divulgación de finanzas sostenibles (SFDR, por sus siglas en inglés) e impulsar un diálogo con las entidades en este periodo de transición para abordar cuestiones que hayan identificado, por encima de las acciones de tipo sancionador, excepto en aquellos casos que impliquen incumplimientos manifiestos de la normativa o comercialización engañosa.
Por su parte, la CNMV ha señalado que continuará supervisando la aplicación de las obligaciones relacionadas con la sostenibilidad de MiFID II a través de la promoción de la simplificación y reducción de cargas indebidas para las entidades y clientes.