Archivo - Logo de Amundi. - AMUNDI - Archivo
MADRID 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los españoles sitúan como principal motivación para invertir el crecimiento patrimonial (45% frente al 51% a nivel europeo), seguido de protegerse de la inflación (42%) y financiar la jubilación (35%), según se extrae de la tercera edición del estudio 'Decoding Investors' elaborado por Amundi.
Los inversores españoles también muestran una menor confianza sobre sus conocimientos financieros que el europeo, ya que un tercio de los encuestados se considera 'principiante'.
Además, un 34% asegura tener diversificadas sus inversiones y el 26% siente que la mayor parte de su dinero está concentrada en una o dos inversiones, por encima de la media europea del 15%.
Por otra parte, un 40% de los inversores españoles considera que el asesoramiento profesional les ayudaría a diversificar mejor sus carteras, frente al 34% medio en Europa.
A nivel global, solo el 36% de los inversores ha indicado que la jubilación es una motivación clave para invertir, y de ellos, apenas el 23% se siente "muy seguro" de poder alcanzar una seguridad financiera a largo plazo.
Asimismo, los inversores esperan que los ahorros y las inversiones personales financien el 42% de sus recursos de cara a la jubilación, por delante de las prestaciones públicas y los planes de pensiones de empresa. Esta cifra se eleva hasta superar el 50% en Asia.
El informe resalta que cerca de la mitad de los ahorradores (43%) prevé empezar a invertir en los próximos 12 meses --una cifra que aumenta hasta el 62% entre las personas de 21 a 30 años--, pero el 39% sigue frenado por el miedo a perder dinero.
Esto se traduce en el mantenimiento del dinero en efectivo durante más tiempo: para la mayor parte de los ahorradores (52%), un fondo de emergencia equivalente a menos de seis meses de ingresos es suficiente para afrontar gastos imprevistos, aunque la mayoría mantiene cantidades de efectivo muy superiores.
Por nacionalidad, los ahorradores daneses se sitúan a la cabeza respecto a la intención de invertir (79%), seguidos de los de Singapur (73%). Los belgas y alemanes, por su parte, son los menos proclives a dar el paso (24%).
Respecto a la educación financiera, los inversores de alto patrimonio, pese a ser los que muestran una mayor confianza, registraron los niveles más bajos de conocimiento (36%). Sin embargo, también son los más propensos a recurrir al asesoramiento de profesionales (87%), frente al 58% de los inversores minoristas.
Además, el uso habitual de asistentes de inteligencia artificial como fuente de ideas o información de inversión se multiplicó por cuatro en 2026, hasta situarse en el 19%.
De hecho, más de la mitad de los inversores (59%) ha seguido las recomendaciones de la inteligencia artificial y casi todos (90%) afirman estar satisfechos con el resultado.
En paralelo, casi uno de cada dos inversores (46%) busca información sobre inversiones a través de influencers, algo que ocurra principalmente en India (68%) y Brasil (65%), a mucha distancia de países europeos como Francia (28%), España (37%) y Alemania (40%).