El economista sénior de Generali AM, Martin Wolburg. - RALF BERNDT, GENERALI INVESTMENTS
MADRID 20 May. (EUROPA PRESS) -
La plataforma global de gestión de activos del Grupo Generali estima que la inflación en Europa podría tardar hasta un año en volver a valores previos a la guerra en Oriente Próximo.
En concreto, desde Generali Investments reconocen que los plazos dependen de "cómo evolucione el conflicto" y, en particular, de "cuándo se reabra por completo el estrecho de Ormuz".
En este sentido, según la hipótesis de referencia que maneja la gestora, el precio de la vida alcanzará su punto máximo en el segundo trimestre del presente ejercicio y volverá a niveles más normales en el plazo de un año, aproximadamente.
Sin embargo, el economista sénior de Generali AM, Martin Wolburg, estima que si el estrecho permanece cerrado durante más tiempo, las presiones sobre la oferta se intensificarían y amplificarían la pérdida de producción provocada por la guerra.
"Esperamos que el estrecho de Ormuz se reabra a su debido tiempo y que la actividad se recupere tras un bache en el segundo trimestre", pronostica Wolburg.
Así, el economista tila de "decepcionante" el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,1% intertrimestral en el primer trimestre para Europa, y calcula un alza anual del 0,8% en 2026 y del 1,1% en 2027.
Por ahora, el informe recuerda que el aumento de los precios de la energía están erosionando los ingresos reales. Al mismo tiempo, destaca que la inflación se aceleró del 1,9% interanual en febrero al 3% en abril.
"Es probable que la inversión se debilite considerablemente. La incertidumbre política ha aumentado notablemente, y la última Encuesta sobre el crédito bancario apunta a un fuerte descenso de la demanda de préstamos relacionados con la inversión", añade el analista.
LA MENOR ACTIVIDAD Y LAS PRESIONES SOBRE LA OFERTA DESACONSEJAN UNA SUBIDA DE TIPOS
En cuanto a las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a las presiones inflacionarias, Wolburg asevera que la guerra en Irán ha dado un giro hacia una postura más restrictiva en la política monetaria supervisor europeo.
Así, el economista respalda que el BCE considera que el repunte de la inflación será de corta duración en su escenario base, pero, matiza, que la presidenta de la autoridad monetaria, Christine Lagarde, señaló en marzo que "incluso un breve rebasamiento de la inflación podría justificar un ajuste prudente de los tipos de interés para mantener ancladas las expectativas de inflación".
A pesar de ello, Wolburg afirma que, desde entonces, los miembros del Consejo de Gobierno del BCE se han mostrado "más moderados, sin prisas, manteniéndose atentos a los datos y vigilando los efectos de segunda ronda".
Asimismo, el autor del informe especifica que los indicadores de fijación de precios se han consolidado, aunque no lo suficiente como para sugerir un aumento generalizado de las presiones inflacionistas subyacentes, y el crecimiento salarial debería mantenerse contenido.
Por otro lado, el economista de Generali AM justifica que la menor actividad y el riesgo de que las presiones sobre la oferta amplifiquen los factores adversos también desaconsejan una subida de los tipos.
"Vemos una necesidad fundamental limitada de endurecimiento, aunque la lección postpandémica del BCE podría inclinarlo hacia una postura más decidida", zanja Wolburg.