Archivo - La sede de CaixaBank en Barcelona. - CAIXABANK - Archivo
MADRID, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -
La firma de análisis financiero Jefferies anticipa ya que un eventual cambio de gobierno en España liderado por el Partido Popular y Vox tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre (29N) abrirá la puerta a una reforma del impuesto extraordinario a la banca, una medida que resultaría favorable para el sector a medio plazo.
En un informe publicado a raíz del adelanto electoral anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la entidad estadounidense señala que el Ejecutivo resultante de las urnas deberá decidir activamente si lo renueva, sustituye o modifica, puesto que el gravamen tiene vigencia hasta el presente ejercicio, pagadero en 2027.
El diseño del impuesto sustituyó al primer gravamen temporal plano del 4,8% que estuvo vigente en 2023 y 2024, dejando la figura configurada para los ejercicios 2024, 2025 y 2026. Con esta reforma, la medida dejó de ser una prestación patrimonial de carácter no tributario para convertirse en un impuesto ordinario gestionado por la Agencia Tributaria.
De este modo, se fijó una escala progresiva con tipos del 1% para márgenes de hasta 750 millones de euros, del 3,5% de 750 a 1.500 millones, del 4,8% de 1.500 a 3.000 millones, del 6% de 3.000 a 5.000 millones y del 7% para importes superiores a los 5.000 millones.
El modelo incorporó además la deducción de la cuota en el Impuesto sobre Sociedades, un ajuste por baja rentabilidad medida en función del ROE de la entidad y la posibilidad de cesión de la recaudación a las comunidades autónomas de régimen común. En cifras, el gravamen aunó en 2024, el primer año que ha estado en vigor, 1.423 millones de euros.
A juicio de Jefferies, un Gobierno formado por PP y Vox no derogaría el gravamen de forma inmediata por motivos de consolidación fiscal, pero sí revisará su estructura y base imponible para mitigar el impacto sobre los márgenes del sector.
"El PP ha defendido sistemáticamente una política más proclive a la actividad empresarial. Aunque no prevemos una eliminación total del gravamen, consideramos cada vez más sólida la tesis de que su estructura y alcance podrían revisarse bajo esa administración", han argumentado los analistas de la firma de inversión.
CAIXABANK, ENTRE LAS MÁS FAVORECIDAS
A raíz de ese hipotético ajuste, los expertos de Jefferies subrayan que el rediseño de la tasa beneficiará de forma directa a las grandes entidades con mayor peso en el negocio doméstico. Jefferies destaca el caso de CaixaBank, al calcular que el pago de este impuesto especial absorbe actualmente en torno al 10% de su beneficio neto anual.
A este factor fiscal se suma la participación del 18% que el Estado aún mantiene en CaixaBank como herencia del rescate de Bankia. Dado que la valoración actual de dicho paquete accionarial se aproxima al punto de equilibrio ('breakeven'), la firma prevé que una nueva administración de centroderecha muestre mayor disposición a acelerar la colocación de la participación restante para obtener recursos fiscales adicionales destinados a partidas como el gasto en defensa, que se elevaría desde el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) actual hasta el 5% para cumplir con las exigencias del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
En total, la entidad cuenta con 6.975,9 millones de acciones en circulación. De este modo, el paquete accionarial bajo control del Estado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) es de cerca de 1.255,66 millones de acciones, que al cierre de mercado de este lunes --12,22 euros--, tiene un valor de más de 15.344 millones de euros.
IMPULSO AL CRÉDITO Y A LA INVERSIÓN PRIVADA
Junto a la revisión del marco tributario a la banca, Jefferies resalta que el programa económico del Partido Popular contempla rebajas en el impuesto sobre sociedades, la agilización de licencias urbanísticas y medidas para fomentar la inversión privada.
Así, la firma considera que un entorno normativo más amigable para las empresas permitirá reactivar la formación bruta de capital fijo en España respecto al Producto Interior Bruto (PIB) --que mide cuánto invierte un país en bienes de capital duraderos para producir en el futuro--, lo que podría reactivar la actividad corporativa.
En cuanto a la Bolsa, desde Jefferies avanzan que aunque los comicios podrían generar cierta volatilidad a corto plazo, un giro hacia el centroderecha resultaría en última instancia "positivo".
En cifras, el Ibex 35 se anotó un ascenso del 49,3% en 2025, del 14,78% en 2024 y del 22,7% en 2023, lo que implica un ascenso acumulado de más del 86% en los últimos tres ejercicios.