Archivo - La ministra de Finanzas de Suiza, Karin Keller-Sutter. - Kay Nietfeld/dpa - Archivo
MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Finanzas de Suiza, Karin Keller-Sutter, se ha pronunciado contra la votación que la Comisión de Asuntos Económicos y Tributarios del Consejo de los Estados --Cámara Alta suiza-- llevó a cabo con el objetivo de reducir los requisitos de capital exigidos a los grandes bancos que incluye la propuesta de la Ley Bancaria y la Ordenanza de Adecuación de Capital, que todavía se encuentra en trámite parlamentario.
La propuesta de ley busca que las entidades con riesgo sistémico del país respalden a través de 100% de su capital CET1 --capital de mayor calidad-- a sus filiales en el extranjero para estar más preparados ante posibles shocks, intentando evitar lo ocurrido a Credit Suisse en 2023.
UBS, el mayor banco del país helvético, ha mostrado en múltiples ocasiones su oposición a la legislación argumentando una merma en la competitividad de la entidad respecto de sus competidores y efectos negativos para la economía suiza.
Por su parte, la moción aprobada en la Comisión apuesta por rebajar estas exigencias hasta el 50% de la CET1, al permitir a los bancos cubrir la otra mitad con bonos contingentemente convertibles ('CoCos', como se los conoce en la jerga financiera), lo que supone una importante reducción en los requisitos que busca el Gobierno de Suiza.
"La propuesta del Consejo Federal estipula que los bancos de importancia sistémica establecidos en Suiza deben cubrir todas sus participaciones en filiales extranjeras con capital de nivel 1 común (CET1). Sin embargo, desde la perspectiva de la (Comisión), esto limita gravemente la competitividad de UBS y, en consecuencia, perjudica a la economía", reza el comunicado emitido tras la votación.
En línea con los argumentos de UBS, la comisión instó al Gobierno con siete votos a favor, cuatro en contra y dos abstenciones "a abandonar por completo la regulación legal de la suficiencia de capital para las inversiones extranjeras y dejar esta responsabilidad en manos del Consejo Federal, como ocurre actualmente, mediante ordenanzas".
"En general, la mayoría del comité considera que la solución propuesta establece regulaciones muy estrictas, alineadas con los estándares internacionales y comparables a las de la Unión Europea y el Reino Unido. Considera que su solución es adecuada para el mercado y viable, y que permite a UBS mantener su competitividad", reza el documento publicado.
La responsable de Finanzas del Ejecutivo helvético ha sostenido ante los medios de comunicación que "es una solución que favorece al banco y perjudica a los contribuyentes", para poco después añadir que la propuesta no logra aumentar la seguridad de UBS.
INSUFICIENTE PARA UBS
La entidad suiza UBS ha agradecido a la comisión que considere alternativas a las "propuestas extremas" del Gobierno en cuanto a regulación bancaria, pero ha indicado que incluso la propuesta de suavizar las exigencias al 50% supondría un "aumento significativo de los costes".
"Junto con un amplio conjunto de otras medidas regulatorias, estas recomendaciones incrementarían aún más los costes de financiación para el centro financiero y la economía suiza en un contexto internacional en el que otros importantes centros financieros están simplificando y racionalizando sus marcos regulatorios para los bancos", ha esgrimido UBS en una nota.
Por otro lado, el banco suizo pide que los ajustes regulatorios "estén alineados con los estándares internacionales, sean proporcionales y aborden las causas profundas de la crisis de Credit Suisse".
UBS estimó que los requisitos íntegros de la nueva legislación tendría un impacto de 22.000 millones de dólares (18.788 millones de euros) en la ratio de capital, mientras que con estas modificaciones se reduciría a 13.000 millones de dólares (11.200 millones de euros) que además podrían ser cubiertos con bonos 'CoCo'.