Archivo - Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB) - JAVIERVALEIRO/AEB - Archivo
MADRID 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las patronales de la banca han defendido este martes la fortaleza del sector en el contexto de incertidumbre actual, pese a reconocer que la estabilidad mundial "se ha roto" y anticipar que "cada día puede haber un nuevo 'shock'".
"El momento no es fácil, y creo que no lo va a volver a ser, hemos vivido épocas con cierta estabilidad, eso se ha roto y parece que vamos a vivir una concatenación de crisis o sorpresas", ha argumentado la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, durante su intervención en un encuentro organizado por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF) en la universidad Cunef.
En este contexto, Kindelán ha explicado que la volatilidad y la incertidumbre "han venido para quedarse", pero ha respaldado que la banca está "en una situación de fortaleza, con buenos niveles de rentabilidad y solvencia, con elevados niveles de capital y liquidez, y con una valoración en Bolsa que por fin se ha recuperado".
Asimismo, el director general de CECA, Antonio Romero, ha puesto en valor la eficiencia del sector, que ha afirmado que es "más positiva que la media de la unión económica y monetaria europea", así como el saneamiento que se traduce en cifras de morosidad "históricamente bajas".
"Estos datos son el fruto de un trabajo muy bien hecho en la última década en un entorno desafiante con tipos de interés negativos", ha subrayado Romero.
EL IMPACTO DE LA GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO
Sobre el impacto del conflicto actual en Oriente Próximo en la banca española, el director general de CECA prevé que "el golpe" venga por el cuadro macroeconómico, al "alterar la inflación la política monetaria", lo que repercutirá en el crecimiento de la economía europea, y descarta que sea directo, ya que la exposición del sector en la región es "muy reducida".
En cuanto al grado de afección, Romero señala a la duración de la guerra entre EEUU e Israel, por un lado, e Irán, por el otro, como la clave. En cifras, el centro de análisis Funcas estima que si el conflicto se extendiera durante tres meses, la inflación se elevaría por encima del 4% en el segundo trimestre del año y bajaría al 3% en el siguiente. De su lado, el alza del productor interior bruto (PIB) se anotaría una merma de entre 2 y 4 décimas, aunque permanecería por el entorno del 2%.
"El discurso tanto de la Reserva Federal (Fed) como del Banco Central Europeo (BCE) ha cambiado, la expectativa en Fráncfort era de estabilidad de los tipos, en la Fed incluso rebajas. Ahora, el BCE va a monitorizar la situación y no se descarta un ajuste al alza de las tasas", ha detallado Romero.
En este escenario, el director de CECA sostiene que todavía se puede "evitar una espiral negativa de inflación y tipos de interés que afecte a la economía de manera estructural", pero no descarta otros "más negativos derivados de una duración más prolongada del conflicto".
Así, Romero ha resaltado que el presidente de los EEUU, Donald Trump, lanza mensajes que, "inevitablemente, hay que tener en cuenta". Sin embargo, pese a una hipotética salida temprana del país norteamericano del conflicto, ha apuntado que "hay efectos estructurales que van a quedar en la región".
Respecto al papel que la banca puede jugar en este contexto, Kindelán ha enfatizado que la función principal del sector pasa por "financiar la economía española", así como el acompañamiento a las empresas y las familias más vulnerables como funciones complementarias en momentos de complejidad. Además, ha puesto de relieve la labor informativa del sector gracias a sus servicios de estudios y sus centros de análisis que son, en palabras de la presidente de la AEB, "más importantes que nunca".
Por otro lado, Kindelán ha adelantado que la mejor manera de gestionar la situación es "con más crecimiento y competitividad" desde Europa: "Tenemos que ganar autonomía estratégica para protegernos".