Archivo - Lingotes de oro. - Sven Hoppe/Dpa - Archivo
MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
J. Safra Sarasin Sustainable Asset Management (AM), la gestora de activos del banco privado suizo J. Safra Sarasin, ha situado este jueves al oro en valores próximos a su suelo, al tiempo que ha adelantado que el metal precioso recuperará los 4.600 dólares la onza antes de que concluya el 2026.
En este sentido, el estratega de Divisas de la firma, Claudio Wewel, ha explicado que las posiciones especulativas netas sobre el activo refugio se han vuelto "más alcistas" de nuevo en las últimas semanas, incluso cuando el oro ha caído hasta nuevos mínimos en lo que va de año.
En concreto, el metal precioso se encontraba a cierre de las bolsas europeas de la presente jornada en el entorno de los 4.100 dólares, aunque llegó a situarse por debajo de la cota psicológica de los 4.000 --3.950 'billetes verdes'-- a finales del pasado mes de junio.
"Los 'risk reversals' --que miden el equilibrio entre la demanda de protección frente a caídas y la apuesta por subidas-- han descendido hasta niveles no vistos en una década, lo que sugiere que podríamos haber alcanzado el punto máximo de pesimismo. Esto indica que probablemente no haría falta demasiado para que cambiara la tendencia, lo que debería traducirse en una reversión de las recientes salidas de fondos cotizados (ETFs). Estos elementos nos llevan a pensar que probablemente el oro no se encuentra demasiado lejos de su suelo", ha precisado Wevel.
De cara a los próximos meses, la gestora de inversión ha recalcado que, en conjunto, mantiene su convicción de que el contexto fundamentalmente favorable para el oro sigue "intacto". De este modo, la sociedad de gestión de activos ha señalado que la fragmentación geopolítica sostenida en el tiempo favorecerá a "la persistencia a largo plazo de la depreciación estructural del dólar".
Además, desde J. Safra Sarasin AM han incidido en que la sostenibilidad de los niveles de deuda soberana probablemente seguirá siendo un tema "relevante", aunque han matizado que resulta difícil anticipar cuándo volverán los mercados a centrar su atención en este debate.
Al mismo tiempo, Wevel ha resaltado que, dados estos desarrollos de más largo plazo, es probable que los bancos centrales y los inversores institucionales y privados continúen "aumentando sus asignaciones a medio plazo". A su vez, ha subrayado que, aunque actualmente no esté en el foco, la preocupación por la fortaleza de las instituciones estadounidenses "puede resurgir fácilmente" a medida que se acerquen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
Por otro lado, el especialista ha aseverado que, sobre la base de los últimos datos de inflación y macroeconómicos, en la entidad esperan que la fortaleza del ciclo "continúe", pero ha avanzado que la Reserva Federal (Fed) elevara el precio del dinero hasta en dos ocasiones en un año, lo que limita la posibilidad de que el oro se anote un rebote pronunciado en los próximos meses.
NO HABRÁ REBOTE EN EL CORTO PLAZO
"En nuestro escenario central, la Fed debería llevar a cabo dos subidas de tipos durante los próximos doce meses, con el riesgo de que tenga que hacer más. Con el mercado descontando una subida y media de tipos en Estados Unidos, es poco probable que el oro registre un rebote sostenido a corto plazo", ha remachado el experto.
Asimismo, el estratega de Divisas ha reconocido que, probablemente, no sería necesario que los datos estadounidenses se debilitaran demasiado desde los niveles actuales para llevar las expectativas de tipos en Estados Unidos y el dólar "algo más abajo".
En este contexto, la gestora estima que una moderada debilidad del dólar estadounidense hasta finales de año, combinada con unos tipos reales algo más bajos, respaldarán al oro. "Según nuestro modelo, creemos que el oro debería recuperarse hacia los 4.600 dólares antes de finales de año", ha pronosticado Wevel.
Pese a que esa cota representa un potencial alcista para el oro de más del 12% respecto a niveles actuales, el mineral precioso todavía estaría casi un 18% por debajo de su nivel más alto, cosechado a finales del pasado mes de enero, cuando toco los 5.595 dólares la onza.
Con todo, desde Safra Sarafin vaticinan que la reactivación de la operación de depreciación estructural del dólar, a medida que se aproximen las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, representa "un riesgo alcista adicional".