Publicado 27/03/2023 12:07

Torres (BBVA) defiende la importancia de los CoCos en la estructura de capital de la banca

Archivo - El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila.
Archivo - El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila. - BBVA - Archivo

MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha defendido que los bonos contingentemente convertibles (CoCos) mantendrán su nivel de importancia en la estructura de capital de la banca, a pesar de la volatilidad registrada en los últimos días como consecuencia de que el rescate de Credit Suisse quebrara el orden de prelación estandarizado.

Durante su intervención en un acto de Invertia y El Español, Torres ha indicado que hubo momentos de "nerviosismo" durante la semana pasada, pero que la situación "se ha normalizado bastante" desde entonces. De hecho, el banquero ha subrayado su convencimiento de que este tipo de deuda "volverá y será un instrumento muy importante en la estructura de capital".

En este contexto, Torres ha destacado que las turbulencias registradas se deben a una "situación muy particular" de la jurisdicción suiza, que decidió reducir a cero el valor de los bonistas de CoCos de Credit Suisse al tiempo que aprobaba un rescate que devolvió cierto valor a los accionistas.

Frente a esta situación, el ejecutivo de BBVA ha destacado que las autoridades europeas han dejado "muy claro" cuál es el orden de prelación, de forma que son los recursos propios, los accionistas, los que están en primera línea para soportar cualquier pérdida o impacto negativo, en caso de que lo hubiera.

Además, el banquero ha mandado un mensaje de "tranquilidad" respecto a la solidez de la banca europea, argumentando que los problemas registrados a ambos lados del Atlántico, con Credit Suisse y SVB, son consecuencia de problemas anteriores y una mala gestión del riesgo.

"La situación de la banca europea es de fortaleza", ha subrayado Torres, destacando la rentabilidad, el capital, la liquidez y la estructura de financiación. Además, la supervisión y regulación en Europa son "mucho más exigentes" que en Estados Unidos, lo que debe ser otra señal de tranquilidad.