Publicado 24/10/2022 12:16

Experta en moda sostenible aboga por combatir el "ecoblanqueo" de las compañías

(Información remitida por la empresa firmante).

Día Mundial contra el Cambio Climático.

Elisa Regadera, directora del máster en Comunicación, Gestión de Marca y Sostenibilidad en la Industria de la Moda (UIC Barcelona), señala la importancia de denunciar la publicidad engañosa de las marcas.

Considera que las redes sociales tendrán un papel clave para tomar decisiones de vida en favor del consumo circular.

Apunta que el sector textil es una industria que tiene que ver con 11 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030 de UN.

Barcelona 24 de octubre de 2022.- La directora del máster en Comunicación, Gestión de Marca y Sostenibilidad en la Industria de la Moda de UIC Barcelona, Elisa Regadera, ha remarcado la importancia de estar atentos a la "publicidad engañosa de las marcas y denunciarla - "ecoblanqueo" o greenwashing- como práctica de marketing 'verde' destinado a crear una imagen inexacta de responsabilidad ecológica".

Coincidiendo con el Día Mundial contra el Cambio Climático, que se celebra hoy 24 de octubre, Regadera ha afirmado que "muchas marcas dicen en sus etiquetas que son sostenibles por utilizar, por ejemplo, un 25% de algodón orgánico. "En este sentido, las prendas que utilizan un material 100% reciclado y procedente del post consumo, son ahora mismo las más sostenibles, pues ahorran todas las emisiones de CO2, agua, etc. que supondría trabajar con nuevas materias primas", ha asegurado.

Según una encuesta sobre el clima (2020-2021) realizada por el Banco Europeo de Inversiones, los ciudadanos de la Unión Europa presentan un alto grado de implicación con los ODS. Por lo que, en términos generales, estarían dispuestos a pagar un precio más alto por aquellos productos y servicios que en su producción se preocupen por reducir impactos ambientales o realizar mejoras sociales.

Regadera ha recordado que la legislación europea se está implicando mucho en favor de la economía circular y para combatir el greenwashing. Así, ha comentado que "en marzo de 2022, la Comisión presentó un paquete de propuestas vinculadas a la economía circular -dentro de su estrategia Green Deal (Pacto Verde Europeo)-, con el objetivo de hacer de los productos sostenibles la norma en la UE, fomentar los modelos de negocio circulares y capacitar a los consumidores de cara a la transición ecológica.

Propuso además varias modificaciones de la Directiva sobre prácticas comerciales desleales, con las que se buscará garantizar el acceso de los consumidores europeos a una información veraz y fiable en relación a la naturaleza sostenible de los productos que adquieren.

Entre ellas, se propone ampliar la lista de características de los productos sobre las que los comerciantes no pueden engañar a los consumidores, para incluir el impacto medioambiental o social que supuestamente generan o han generado, su capacidad de durabilidad y su reparabilidad".

La experta considera que todas las acciones de comunicación y marketing realizadas por las marcas juegan un papel decisivo en la conducta del consumidor. Ha señalado que, "aunque el consumidor cada vez está mejor informado, todavía existe un desconocimiento en relación a la cadena de suministro que es aprovechado a veces por las marcas para maquillar los datos, utilizando la palabra 'sostenibilidad' de manera genérica e imprecisa". "Como las redes sociales son el lugar donde 'vive' la generación actual y vivirá la futura, es de capital importancia ser transparentes respecto a los procesos de cambio, así como difundir testimonios honestos (no maquillados) de personas que toman decisiones de vida en favor del consumo circular", ha apuntado.

La especialista ha afirmado que las condiciones de salud, seguridad y salarios de las personas "deberían ser el primer objetivo de la industria, sin descuidar los impactos en el medio ambiente". Respecto a los impactos de la industria textil en el cambio climático por ser la más contaminante después de la petrolera, Regadera señala que "cualquier mejora en los procesos de producción y logística para reducir las emisiones de C02, hacer un uso más restrictivo del agua y la energía, así como trabajar para eliminar los residuos en vías fluviales y marítimas, serían algunos de los retos para reducir la huella en nuestros ecosistemas terrestres y marítimos". Además -ha remarcado-, "el sector textil es una industria que tiene que ver con 11 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluidos en la Agenda 2030 de UN, dirigida a frenar el cambio climático y proteger a las personas y a nuestro planeta".

La profesora de UIC Barcelona ha explicado que las nuevas marcas, que se encuentran bajo el paraguas del fast fashion, "no dejan de ofrecer nuevas colecciones que provocan constantes deseos de compra en el consumidor"; pero el futuro de la moda "pasa por un cambio de paradigma, tanto por parte de los modelos de negocio de las marcas, como de los consumidores".

Según Regadera, "la nueva legislación va a influir mucho en la industria. Si se consigue que los productos sean reutilizables y más fáciles de volver a introducir en la cadena de valor -gracias al ecodiseño, materias primas y reciclabilidad-, se detendrá la destrucción de bienes de consumo no vendidos y disminuirá el impacto ambiental. Los bienes que cumplan con los nuevos estándares, estarán además equipados con un pasaporte digital que facilitará su reparación y reciclaje, no solo en el sector de la moda, sino en todos".

Pensando en los consumidores, la primera recomendación que haría la experta sería comprar menos. Por otra parte, ha dejado claro que, aunque "las prendas producidas con materiales más sostenibles sean quizás por el momento más caras, pueden ser, en muchos casos, de mayor calidad, además de ir acompañadas de un diseño atractivo que no se diferencia del resto de diseños de calidad que realizan las marcas no sostenibles. Y si su demanda crece, bajarán los precios".

Regadera considera que los nuevos modelos de negocio que ya están emergiendo con fuerza -como el alquiler, la reparación, la segunda mano, la customización, así como el ofrecimiento de experiencias (customer experience) por parte de las marcas-, jugarán un papel destacado en la industria de la moda de los próximos años. También ha augurado una "contracción del consumo de moda" en favor del de tecnología y ocio, por lo que, en su opinión, la industria "debe adelantarse a esta transformación del mercado".

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Laura Andrés Tallardà.
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